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El Halal y la economía de mercado

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Quizás una de las cosas que más asusta de esta paulatina invasión por sustitución que, en Europa, protagoniza el Islam y la imposición de su cultura minoritaria -por ahora- aunque en el sentido estricto habría matizar que esa imposición no es tal sino la solazada tendencia a la comodidad, a la desidia del que todo lo tiene y al rampante economicismo europeo; y que es -ya lo diré, ya- lo que yo llamo la docilidad del decadente.

Y, una de estas sumisiones que progresa lenta pero inexorablemente es la tendencia a simplificar el producto de consumo después de dar accesibilidad a todo tipo de peculiaridades alimentarias muy ajenas a la civilización occidental  y no hablo del cuscús y otras variedades que se degustan en este globalizado mundo. Esta simplificación con ser un aparente uso evolucionado y eficiente de los recursos económicos, en realidad lleva aparejado el virus de la sustitución.

Me explico, habrán observado que en la generalidad de los establecimientos de consumo abundan los elaborados alimenticios etiquetados como "sin gluten" -Dios me libre de decir algo en contra de los celíacos- pero la abundancia  del sin ya es sustitución, de tal forma que ya no hay prácticamente alimentos "con gluten" supongo que esto durará hasta que algún nutricionista diga que el gluten no sólo es bueno sino necesario para la salud. Claro que, entonces, las compañías alimentarias nos venderán lo antiguo como nuevo y entonces volverá a aparecer el gluten a precio de esquisitez en las tiendas gourmet.

Pongo esté ejemplo a modo introductorio del efecto sustitución por economicismo. Es de una lógica aplastante que la simplicidad en el proceso productivo y distributivo prevalezca sobre la variedad cuando esta no es necesaria o es superflua. Es la lógica inapelable y consustancial con los mercados y contribuye a la formación de precios más económicos para productos más ajustados a la necesidad del cliente y a la simplicidad productiva.

Bien, entonces con la carne de matanza al estilo "halal" ocurrirá algo parecido al caso del "sin gluten" pero mucho más insidioso. Los mataderos ya se están adaptando al degüello mahometano y pronto vendrá la sustitución de la matanza tradicional por la matanza halal. Es un sencillo asunto de economías de escala cuyo efecto observaremos en todas las etiquetas de carne, exceptuando -Deo gratias- la de cerdo.

Desde el punto de vista del consumidor casi todos dirán que qué más da como maten al animal -no entremos en disquisiciones animalistas que se nos alarga el artículo- con lo cual tenemos la típica y recurrente cesantía moral de occidente ante la socavante sustitución de las formas y maneras.

Y, esto es lo novedoso, tenemos una nueva cesantía inesperada por cuanto deviene de la economía de mercado, intachable en lo que a un estudio  de costes se refiere pero si cabe más socavante y en cierto modo más sibilino por lo correcto de la decisión empresarial que lleva ineluctablemente a la imposición por activa no por pasiva como se da en otros casos de docilidad del decadente.

Quién iba a decir que la sustitución poblacional de Europa iba a tener un fiel aliado en la economía de mercado.

By @Vilpetrus

Comentarios

  1. Contra determinados argumentarios basados en dogmas con tolerancia a la menos uno siempre acaba por aparecer la mano como extensión del explicativo que el cerebro a través de la boca es ya incapaz de explicar. Acabaremos a la greña cuando veamos nuestra cultura reducida a cenizas (no es metáfora)

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